lunes, 29 de abril de 2019

Linchamiento del día de la Misericordia.

Domingo de la Misericordia.

Es la 1;18 de la madrugada, bueno, ya es lunes (29-04). Y no sé si seré capaz de dormir. Ha sido una noche convulsa. Por primera vez en mi pueblo ha habido un linchamiento. Es algo terrible, me duele el estómago, no puedo aceptar que lleguemos a este nivel de barbarie, ya se sabe que esto está pasando en muchas partes del estado, del país, pero vivirlo a media cuadra de mi casa es algo muy impactante, todavía está vivo, acaban de pasar con él, pero le han dado tantos golpes y lo han arrastrado tanto por las calles que los que lo han presenciado dicen que no se salva. El junto con otro, robaron una moto y se les apagó, y los persiguieron, se metieron dentro de los patios de mi cuadra vecina y rodearon toda la cuadra muchos vehículos alumbrando porque por supuesto no hay luz, en medio de tiros y carreras lograron atrapar a uno, el otro se escapó, y lo han golpeado mucho y le exigen que diga dónde están las motos que se han robado. Ya este pueblo no aguanta tanto atropello, aquí no hay ley, vivimos con una sensación de desamparo total. Es terrible tomar la justicia en nuestras manos porque los que deberían protegernos no están, no aparecen, y lo que es peor, ya se sabe que muchas veces son cómplices. Llegó alguien de un cuerpo de seguridad y solo le tomaron una foto y se fueron. Mi pueblo se ha manchado las manos de sangre! hace poco ocurrió otro incidente con una "autoridad" chavista que vino de Machiques a querer llevarse una planta propiedad de Cantv y la gente se enardeció y también querían lincharlo. Todo esto debe ser producto de esta crisis que nos tiene sumidos en miseria pero también ha corroído las bases de nuestra moral, se ha comido nuestras entrañas de misericordia, tanto de los que delinquen como del pueblo mismo que a veces permite y comete abusos de todo tipo, económicos: cómo que quieren cobrar precios exagerados o no nos compadecemos de la situación del otro, abusos de poder, "músicas" a todo volumen a horas de descanso y una vez más, por supuesto, sin haber luz. Mi pueblo ya no es seguro, mi pueblo ya no es ese espacio en el que podías estar a cualquier hora del día o de la noche libremente, ahora casi todos estamos cansados, estresados, a la defensiva, tenemos miedo de salir según qué horas, miedo del que nos pasa por el lado, estamos inseguros, temerosos. Yo no sé cuál es la solución de todo esto, o en parte si: que el régimen caiga, pero esta defragmentación, quién la compone?  Cuando uno toma la justicia por sus propias manos ya se ha llegado a la barbarie; estamos hartos de que nos roben, de que nos amenacen, de estar presos en nuestras propias casas, pero la solución no debería ser la muerte. 

Abracé a mis hijos nerviosos cuando llegamos y nos encontramos la novedad, me dio un desvanecimiento y se me entumecieron las manos. Como pude traté de hablarles y explicarles lo inexplicable. Cómo se hace para meter tanta destrucción moral, corrupción y tanta náusea, tanta miseria en la mente de un niño? Es muy jodido tener que decirles que la gente buena tiene que matar a la gente mala. Los buenos nunca matan, los buenos nunca deberían matar, a los malos se les mete presos y para eso están los policías buenos, eso es lo que uno sabe, eso es lo que mis hijos saben. Cómo se hace para decirles que ahora los malos nos ahogan, nos sobrepasan, nos superan en todo y en maldad y no hay policías que nos defiendan?

Lo mejor que puedo hacer es decirles que debemos seguir confiando en Dios, que seguimos siendo buenos de los que no matan y que tengamos esperanza de salir de esta pesadilla. Dios tiene que ayudarnos, Dios tiene que escucharnos. Ya no podemos más, justamente hoy Silfre me comentó sobre unos vídeos horribles que le pasaron sobre dos hombres decapitados con los cuales jugaban con sus cabezas aquí en el Zulia. A qué nivel de canibalismo y de salvajismo hemos llegado? Otro que ajusticiaron y grabaron el momento. Horror! No puedo con tanto. Hijos míos perdonen! No quisiera por nada del mundo que ustedes sepan estas cosas pero sobre todo, no quisiera que pasaran. Estoy muy consternada. Vicky hasta hace rato no había podido dormir, además de la bulla de los vecinos todos en los frentes, el calor sofocante! Que impotencia Señor. Que impotencia siento con todo.

Lunes 04:00 pm.

Amanecí con dolor de cabeza, casi no dormí, no he podido hacer mis comidas normales. A las 02;30 de la tarde llegó la luz y esperaba ver por las redes sociales alguna noticia del suceso, o algún estado de WhatsApp con algún comentario, quiero saber si el chico murió o logró sobrevivir, era un hombre joven; pero no aparece nada, nadie ha colocado nada, entre los vecinos ese ha sido el tema del día pero en las redes no ha quedado constancia de nada, me pregunto si esto será bueno o malo, parece que todos guardan silencio, un silencio cómplice?...

Mi diario vivir en Venezuela

San José, miércoles24 de abril de 2019

Hoy he decidido retomar la escritura de mi diario ahora en formato digital lo cual me ha causado un poco de ansiedad y pena porque seguiré abandonado la firma manuscrita que tanto me gusta, pero por cuestiones prácticas y tal vez de difusión creo que es más conveniente hacerlo así. No tengo claro un por qué escribir, un para qué y para quién, pero independientemente del fin, existen motivos (principalmente es porque quiero)y me parece suficiente como para emprender la tarea.  Me gusta escribir porque es una manera de drenar mis pensamientos y emociones, me mantiene motivada y ocupada aunque motivos y ocupaciones me sobran, pero como esto es algo tan personal e introspectivo me ayuda a mantener mi mundo interno más vivo, lo cual tal vez me permite funcionar mejor.

 También quisiera dejarles estos testimonios a mis hijos que si bien están viviendo las mismas situaciones, por supuesto, no son suficientemente conscientes del momento histórico que atravesamos, bien por su propia forma de ser, pues para su edad no han madurado lo suficiente (ya tendré tiempo de explicar todo esto con mi escaso conocimiento y escuetas palabras) o bien porque su padre y yo tratamos de hacerles la vida lo más normal posible, siempre explicándoles la situación política y social que existe en nuestro país, haciéndoles ver que lo que nos está sucediendo es algo extraordinario (no por bueno y maravilloso sino todo lo contrario). A veces tenemos que hacer un poco de Roberto Benigni en "La vida es bella" guardando las distancias, pero un poco de eso hay, tratamos de que sufran lo menos posible en su ya muy mermada calidad de vida. Ya iré comentando con un poco (solo un poco) de profundidad sobre estos aspectos, y digo, solo un poco porque no seré capaz de hacer un estudio con relación a todo esto, solo lograré dar parte de mi impresión y de lo que vivo y veo.  

Otro motivo que me anima a escribir es para dejar constancia del paso de Dios por mi vida, por nuestras vidas, hablo de la familia, incluyendo hermanas, sobrinos y hasta amigos cercanos los cuales son mis hermanos en la fe. Para mí es muy importante poder contar lo que significa la fe, lo que representa saber que hay un Dios que hace todo lo posible porque uno esté bien y al que le debo ser leal. En esta coyuntura es imprescindible aferrarse a algo para poder seguir avanzando hacia el futuro. Aunque ahora mismo siento que no avanzo, solo estamos caminando en círculos, es la verdad, en el círculo de la cotidianidad y de 'un día a la vez'. En las condiciones en las cuales estamos viviendo es muy difícil planificar un porvenir, hasta algo tan inmediato como el día de mañana es incierto, solo podemos saber lo que estamos haciendo hoy y lo que vamos a comer hoy. Pero el pensar que tiene que haber un futuro y que ahí vamos a llegar con la ayuda de Dios, es algo vital en estos momentos. 

Sé que en mi narración a veces hablo en singular y otras veces en plural, y es porque mucho de lo que digo no solo me involucra a mi, y no puedo dejar por fuera a mi entorno.


San José, jueves 25 de abril

Son las 8:40, desde hace una hora se fue la luz, casi siempre se va antes de la hora establecida que debería ser las 8:00pm.
Ahorita siento que tengo mi cerebro apagado. Tal vez es porque he recibido muchas visitas el día de hoy, ya he socializado lo suficiente y estoy un poco agotada, sin embargo, a falta de electricidad hay poco que hacer y sería bueno exprimirme un poco más. Pero me cuenta concentrarme, son muchas las cosas que quisiera contar, pero no logro ordenar mis ideas y el tiempo pasa mientras me pierdo en divagaciones. Tengo mucho sueño porque normalmente es así, pero también debido a la mala noche, o a las ya malas noches acumuladas. 

Hemos vuelto a dormir en las habitaciones básicamente por dos motivos: uno es que como ha estado llegando la luz regularmente a eso de las 2:00 de la tarde y se va a las 8:00 (en teoría) esas seis horas permanecen los aires acondicionados encendidos y las habitaciones se enfrían, si bien es cierto ese "frío" no dura mucho tiempo ahí es donde interviene el otro factor: como ya comenzó la temporada de lluvias hay muchos insectos y la verdad es que creo que todos les tenemos miedo. Al tener que dejar la puerta del frente y la ventana abiertas para que entre algo de brisa también entran todas clase de insectos y no estamos dispuestos a convivir con ellos. Así que preferimos sufrir el calor  y encerrarnos en los cuartos, y es que de todas maneras hay noches en las cuales no sopla nada de brisa y la temperatura es alta, así que no vale la pena soportarlos si de igual modo hay calor.

                                Las salas de la casa convertidas en dormitorios.

Muchos nos comentan que los zancudos son los que no los dejan dormir, gracias a Dios aquí en nuestra casa ese no ha sido un problema, compadezco a los que tienen que enfrentarse una noche entera a enjambres de zancudos, como mi hermana y mi sobrina con sus hijos, es una situación muy agobiante y desesperante. 

Anteriormente dormíamos en la sala principal, pues es el lugar más fresco de la casa y al dejar la puerta entreabierta entra la brisa, muchas noches dormimos relativamente bien, no hacía calor y lográbamos descansar. Vicky siempre arropada por su fobia a todo bichito que se mueva, aunque le diera calor, algunas veces sin embargo no quiso dormir fuera y se quedaba en su cuarto aunque hubiera mucho calor e igualmente se arropaba, es algo que me duele, porque es una situación injusta, pero ya habrá tiempo de drenar toda esa molestia. Lo bueno de ellos es que una vez que se duermen generalmente no despiertan, aunque Vicky si pero Teo, absolutamente no, cosa que se agradece en estas circunstancias porque es importante el sueño y un descanso reparador para los niños. Mi papá también lograba dormir bastante bien (en estos momentos está en casa de mi hermana en San Cristóbal) no así Silfre y yo. Nosotros somos los responsables de nuestros hijos y de mi papá cuando está con nosotros, eso hace que unido a la propia incomodidad de la situación no pueda uno dormir plácidamente pues en mi caso, que soy nerviosa, escucho ruidos y me produce intranquilidad el hecho de tener la puerta abierta aunque con una reja que nos protege, pero es un poco sentirse a la intemperie, pensar que alguien pueda asomarse y violentar nuestra intimidad aunque sea de vista, o peor aún, que sean sujetos armados que quieran atracarnos, cómo escuché que sucedió en otra parte, que los amenazaron desde la ventana y tuvieron que abrirles y les robaron. Son situaciones que se me cruzan por el pensamiento, o que más bien, no sé alejan de él, así que en medio de este panorama no es sencillo dormir. 

Cuando el racionamiento se cumple, la luz llega pasadas la dos de la madrugada. Luego de esa hora es que uno puede comenzar a conciliar el sueño, sin embargo como para esa hora ya hay bastante calor hay que esperar un buen rato hasta que el aire comience a refrescar y luego a enfriar, generalmente sudo a cántaros en ese proceso. Las veces que hemos estado completamente sin luz y nos toca dormir toda la noche en la sala generalmente ha habido brisa y la temperatura baja en la madrugada pero como ya dije, en esta época ya no está soplando. Y las noches están siendo tan oscuras que ya los vecinos no se quedan hasta bien pasadas las diez de la noche conversando en los frentes, verdaderamente da temor tanta oscuridad, ha sido un contraste muy fuerte la claridad de las noches del triduo pascual y las de ahora que tan solo ha pasado una semana. La noche del jueves santo verdaderamente parecía un largo amanecer, me tocó ir a la una de la madrugada para la iglesia a la hora de oración y estábamos sin luz, para variar, y era un espectáculo de noche, toda la noche fue como un amanecer.

domingo

Estoy emocionada porque ayer instalé en el tlf una aplicación de reproductor que me permite tener música ilimitada sin ocupar memoria. Estoy muy feliz!! Y esto tiene que ver con toda esta crisis que estamos viviendo, la vida nos ha cambiado mucho y vuelvo a tener tiempo para escuchar música conscientemente, o sea, sin estar trabajando. Lo primero que busqué fue a Yanni porque así puedo volver a mí método favorito de escuchar y escribir, la música me inspira y Yanni es especial para eso porque es una música que no es en español y muchas de sus piezas son instrumentales y conectan muy bien con mis emociones lo cual me permite fluir mejor. Luego a Nek... Pausa... Suspiro... Uff! Todos sus álbumes, en orden, y puedo hacer listas de reproducción como quiera para las diferentes ocasiones como en el iPod. Luego, Juan Luis Guerra! Con esto tengo combustible suficiente para mover mis motores e inyectarme fuerza para seguir, aunque es verdad que igual no tengo tanto tiempo para estar escuchando música así porque si, pero al menos ahí estará todo eso para cuándo pueda.

Esto es especial sobre todo para cuando no hay luz, o sea, más de la mitad del día, porque casi siempre estamos sin Internet y así tengo por allí un "escape" o una distracción para cuando pueda tomarla.



jueves, 28 de abril de 2016

ASPERGER: LA ESFERA DE CRISTAL.



En esta entrada intento contar un poco sobre mi experiencia como madre de una niña con síndrome de asperger. Quiero aportar un granito de arena en la difusión e información de esta condición para que todos sepan de qué se trata.

Hace algún tiempo, antes del diagnóstico, e incluso después, confieso que no siempre sabía qué pensaba, qué quería, o qué temía mi niña. En ocasiones me angustiaba el pensar que sufría pero que ni siquiera era consciente del por qué, es decir, ella sabía (y sabe) que es particular, que hay algo que en ella no funciona como en los demás, que quiere ser como sus amigas pero no puede. Sé que para ella es algo confuso y frustrante.

  Es tan inocente, tan frágil, como el cristal más fino, muy frágil y muy inocente, en ella no hay maldad, en ella solo hay colores, fantasía, hadas y muchas princesas, muchos ponys con alas y cuernos, a veces pareciera que no vive en el mundo real, no entiende el lenguaje vulgar y solo habla fuerte y segura de sí misma en sus juegos.

La visualizo como dentro de una esfera de cristal que muchas veces quebramos por nuestras propias frustraciones, impaciencia o torpeza, veo cómo se hace añicos cada vez que abruptamente invadimos su espacio y violentamos su mundo y suelta esos alaridos de dolor por el cristal roto. No es su culpa, nunca lo ha sido, no tiene otra forma de expresarse, es ella misma sin defensas, sin apariencias, sin medir consecuencias porque en su mundo no hay consecuencias. No puede haber consecuencias donde todo es rosa.

 A veces conseguir una simple respuesta puede ser casi una batalla luego de la cual en ocasiones no sé si gané o perdí, solo hay desconcierto o confusión. El no saber expresar los sentimientos levanta un muro entre ella y todos los demás, pero eso no quiere decir que no sienta, estoy segura que siente inmensamente y quizás algún día nos cuente con palabras, con música, con colores o con danza todo eso que va creciendo por dentro y que a veces la hace feliz y otras veces la hace perderse entre códigos sociales que no entiende, entre risas que no comparte, entre sensaciones que los demás no sienten, olores que nadie más huele y ruidos que a nadie más molestan.

Los médicos no me lo han dicho pero sé que tiene alexitimia (incapacidad para comprender los propios sentimientos y los de los demás) lo cual hace muy difícil, como ya he dicho, conectar emocionalmente con ella, todavía no termino de encontrar la manera de hacerlo, pero vamos intentándolo, al menos ya conozco sus estereotipias y sé que  cuándo las dice o las hace es porque está feliz o al menos bien o a veces porque está molesta o ansiosa y, cuando no, es porque está en “modo normal” (cuando sabe que debe parecerse al resto) socializando, o porque está de ánimo bajo. 

Cuando está saturada de estímulos o de socialización, o simplemente cansada, se vuelve irritable, malhumorada y llora  casi desesperadamente por cualquier cosa, en esas situaciones la llevo a una habitación silenciosa y nos tumbamos, la abrazo y le hago entender que debe estar ahí hasta que se sienta mejor. Le he explicado que es algo que nos ocurre a las dos, y que cuando nos sintamos así, cansadas, irritables y con muchas ganas de llorar, lo mejor es apartarnos y descansar y de esa manera recuperamos el equilibrio. Ella lo ha entendido perfectamente, aunque no me haya dicho ni una sola palabra al respecto; pero veo su cambio cuando tenemos ese tiempo fuera.


Ambas tenemos desregulación emocional, en el caso de ella mezclado con poca tolerancia a la frustración, lo cual la convierte en una especie de bomba de tiempo que en cualquier momento puede estallar con el más mínimo detonante. Y es ahí donde debemos practicar la paciencia y el amor para saber educarla, guiarla, exigirle, corregirla, etc, sin hacer que explote,  sin romper la esfera, lo cual es una línea extremadamente delgada y difícil de no cruzar.

El mundo no es fácil para ella, pero en nuestra familia  haremos lo imposible para hacérselo más llevadero y que logre cada vez mayor independencia hasta que pueda volar alto por si misma, muy alto.

domingo, 25 de octubre de 2015

ENTREVISTA EN MUNDO ASPIE

http://www.mundoaspie.es/mary-asperger-entrevista-de-los-sabados/

MI EXPERIENCIA CON LAS PELUQUERÍAS



Desde que tengo memoria sé que no me gustan las peluquerías, me era sumamente incómodo ir a un sitio donde había personas que hablaban de todo y hacían bromas y contaban chistes, casi nada de lo cual entendía o simplemente no me interesaba, hablaban de gente que no conocía pero que se supone debía conocer pues, era en mi propio pueblo. Tener que esperar media hora, una hora o el tiempo que fuera para que me atendieran era para mi una inmensa pérdida de tiempo. Me gustaba la idea de llevar un libro que estuviera leyendo en ese entonces o alguna tarea que estuviese realizando pero sabía que no era bien visto que ignorara a todos y me pusiera a leer o a escuchar música y anotar la letra o simplemente escribir, o en todo caso no iba a poder concentrarme. Por otro lado está el ruido del secador, por lo cual las personas deben hablar más fuerte, a veces había música; luego los olores de tintes, laca y hasta del propio cabello, era la locura, ahora entiendo la sobrecarga sensorial que eso implicaba y comprendo por qué instintivamente lo rechazaba.



 Para los conocedores del autismo está claro que todos esos estímulos son desencadenantes de estrés o ansiedad, o cuando menos de incomodidad, por lo tanto es bueno tomar en cuenta que cuando alguien con autismo tenga que ir a uno de esos sitios se haga una cita para no tener que esperar y se escoja una hora donde no haya tantas personas. En mi caso yo no tenía idea de mi condición, todo lo fui haciendo instintivamente.

Muchas veces yo misma me he cortado el cabello, desde hace muchos años lo llevo corto y simplemente me las ingeniaba para cortármelo a riesgo de que me quedara mal, yo no sé nada sobre peluquería, solo hacía lo que los peluqueros hacen pero sin ver, solo con mis manos iba tocando y de esa forma “veía”. Algunas veces no quedaba tan mal, casi ni se notaba, otras veces quedaba desprolijo y se veían algunas disparidades y en esos casos no me quedaba más remedio que acudir a una peluquería para emparejar.

Mi cabello es ondulado y por algunos sitios es muy crespo y en esas partes me coloco cremas alisadoras de vez en cuando, siempre lo he hecho en casa, yo sola, pero un día estando en una ciudad me dio por ser “normal” y fui a una peluquería para que me hicieran el tratamiento, recuerdo que les expliqué lo que quería y un chico comenzó a atenderme, no recuerdo cómo fue el procedimiento de lo que me hizo, pero si recuerdo vivamente que NO era para nada lo que yo quería, fui a que me alisara y en vez de eso salí con el pelo alborotado y no fui capaz de decirles nada, solo está bien, muchas gracias (con una sonrisa). No puedo asegurar que me tomaron el pelo (literalmente jeje) pero he tenido siempre la sensación de que sí, quizás se divirtieron a mi costa porque si no, no me explico el resultado estrambótico de lo que me hicieron como peinado. Al llegar, mi esposo se extrañó y me preguntó qué era aquello y simplemente le dije que no importaba que ya lo iba a arreglar. Me sentí mal, pero gracias a Dios no fue algo que me hizo sentir rencor, solo frustración, casi lo tomé como una anécdota y un motivo más para seguir haciéndolo en casa.

Creo que puedo contar con una mano las veces que he ido a arreglarme y pintarme las uñas, y esas pocas veces siempre fui acompañada e invitada por alguna amiga, que la mayoría de las veces fue Nayelis (ahora en el cielo) No lo hacía tanto por el hecho de no querer arreglarme (que también), sino por evitar todo ese ambiente que me incomodaba pues nunca sabía de qué hablar ni podía seguir la conversación de las demás. Generalmente las que hacen manicura trabajan en sus propias casas y como es un ambiente rural siempre es más folklórico y no falta un perro y más gente del entorno y gritos, me sentía muy ajena a todo eso y por más que tratara no podía adaptarme con naturalidad, es decir, nunca entraba en confianza.

                                                                                                       Nayelis y yo en una grabación

 Recién a mis cuarenta  años encontré una buena peluquera (que le tiene mucho cariño y paciencia a mi hija) con la que pude adaptarme, sin embargo, siempre hago cita y en ocasiones no debo esperar. Las uñas, ya nunca las pinto, tal vez si tuviera suficiente tiempo libre lo haría, pero por ahora tengo cosas más importantes que hacer.



Twitter:  @maryanmor

miércoles, 14 de octubre de 2015

CUANDO TU HIJO ES DIFERENTE




¿Cuáles comportamientos, actitudes o falta de habilidades en los niños deben llamar la atención de sus padres?

En esta entrada quiero referirme a nuestras vivencias como padres de una niña con trastorno dentro del espectro autista pero sobre todo antes de conocer el diagnóstico.



                                                        MI NIÑA  Y SU PRIMA 

Mi niña siempre fue particular, casi nunca hizo nada como sus pares de la misma edad, teníamos a una prima y a una amiguita para comparar (en buen sentido) y veíamos que ella no se comportaba igual, pero a tan corta edad no le podíamos dar mucha importancia; decíamos: ya aprenderá, en algún momento lo hará, ya se le pasará…

Una de las cosas importantes que recuerdo es que ella no podía trepar para entrar o salir de la cuna como lo hacía su amiga, su motricidad era escasa en ese aspecto, mientras la otra niña entraba y salía como liebre varias veces ella solo lograba entrar una y con mi ayuda. Tampoco trepaba los muebles y le costó mucho poder subirse sola a la cama. Aprendió a caminar a los dieciséis meses, y también le costó pedalear en su triciclo, es decir, tuvo dificultad para realizar acciones que implicaran mover todo su cuerpo. También le fue difícil aprender a quitarse algunas prendas de vestir, como franelas o pantalones de telas gruesas, desabotonarse, colocarse calzados de cordones y un variado etcétera. Algunas de estas características persisten hoy en día a sus nueve años, en menor grado, por supuesto; otras han sido superadas.

Otro aspecto que es motivo de atención es lo referente a la ropa. Siempre le gustaba usar lo mismo, había que negociar mucho con ella para que usara ropa que nunca quería ponerse, no toleraba las texturas ásperas o simple y ligeramente áspera o que tuviera algún borde, encaje o cualquier cosa que le rozara la piel. Casi no toleraba los jeans a menos que fueran anchos y le permitieran movilidad y cintura elástica o que no fuera rígida, prefería siempre los pantalones de algodón o de tela de franela. Comprar zapatos siempre es una odisea, en ocasiones debe probarse muchos para poder escoger unos que no le molesten y que sienta cómodos. Hablo en pasado porque describo lo que vivíamos antes del diagnóstico, pero esto continúa siendo así.

La hora de la comida era casi siempre una batalla campal, un acto que por lo general es placentero y es ocasión para dialogar y compartir se nos volvía un infierno, casi nunca quería comer, apenas se sentaba y veía la comida comenzaba a gritar y a llorar y salía corriendo para su cuarto, acto seguido había que llamarla para que al menos probara la comida pero ella se negaba, lloraba, gritaba y si intentaba probarla arqueaba seguidamente. Este comportamiento nos molestaba y generaba mucha tensión, siempre terminábamos gritando y recriminándole su “malcriadez”, en una ocasión le grité que estaba loca, que el problema no era la comida sino su mente,(y obviamente así era, pero por supuesto eso no bebí decírselo a ella) a todas estas no teníamos ni la más mínima idea sobre autismo y tampoco estaba sensibilizada ni tenía herramientas para tratar un caso como ella. Me apena mucho estas cosas que hacíamos, pero quiero contarlas por si le sirve de experiencia a alguien para que no cometa los mismos errores. Yo lloraba de impotencia al no saber por qué ella se comportaba de esa manera, veía que ella no trataba de cambiar, que por más que le hablara parecía no entender nada y no cedía en nada. Cuando no queríamos escándalos a la hora de la comida simplemente le preparaba una bebida con leche, pero me preocupaba mucho su alimentación, me angustiaba que no se alimentara bien. Nunca le han gustado las frutas, salvo el cambur y las verduras mucho menos. Cada vez que podía le hacía lo que a ella le gustaba que era solo pasta y pollo empanizado para el almuerzo. 

Desde que estaba en sala de cinco años, su maestra nos decía que la niña tenía algunos problemas, que no miraba a los ojos, no participaba en las rondas, a veces no respondía a las preguntas, entre otros. Nos recomendó llevarla a un psicólogo y lo hicimos, pero nos dijo que ella no tenía nada malo, que era demasiado inteligente y quien  debía de cambiar de metodología era la maestra. Fuimos donde una terapeuta familiar y nos dio algunas recomendaciones pero prácticamente era como paños calientes. A mediados de ese curso escolar entró a trabajar en la misma institución una psicóloga que enseguida comenzó a tratarla.

La gota que derramó el vaso fue algo que ocurrió un día estando ya en primer grado. Tomé todos sus dvd que se le estaban dañando las carátulas y los coloqué dentro de un estuche para guardar cd que yo había hecho pero tuve que recortar las carátulas de papel porque no cabían, cuando terminé se lo enseñé emocionada pues estaban todos organizados y ella al verlo dio un grito y se desató a llorar, se volvió como loca y le dio una crisis de ansiedad, nunca la había visto comportarse de esa manera, le explicaba que todo estaba ahí, pero ella mientras más lo veía más lloraba y me gritaba: ¿por qué los rompiste? Yo le explicaba que quería organizarlos y que así no se le dañarían. Le pedía disculpas y le decía que lo había hecho para agradarla pero ella solo lloraba. La consolé todo lo que pude hasta que se calmó y luego con los días fue aceptando el cambio. En los TEA, (personas con agún Trastorno del Espectro Autista) cualquier cambio produce reacciones, más si es brusco. Puede producir llanto, ira, frustración, desorientación, incertidumbre, entre otros; esto fue lo que pasó ese día.

Yo acostumbro a ir los jueves a visitar el Santísimo que se expone en mi parroquia, y el jueves próximo luego de esa experiencia recuerdo que lloré en oración delante de El y le pedí que por favor cambiara esa forma de ser de ella,  le dije: si ella se sigue comportando así va a tener muchos problemas en su vida y va a sufrir mucho, por favor Señor, ayúdala.

El jueves siguiente el Señor me dio la respuesta, no fue lo que yo le pedí, él no la cambió de la noche a la mañana, más bien nos hizo cambiar a nosotros, de golpe, en un solo día; ese día que Anita (la psicóloga) nos comunicó que tenía síndrome de asperger. Un frío recorrió todo mi cuerpo (es característico cuando entro en alguna crisis), no sabía qué pensar, no podía asimilarlo, me entraron miles de dudas, temor e incertidumbre. También me preguntaba si sería cierto. No podía ser cierto, mi niña no podía tener eso… cómo iba a ser posible? Ese mismo día por la noche busqué en internet y comencé a leer un artículo en el cual en alguna parte iban describiendo características y a medida que leía la iba viendo a ella, recuerdo que al llegar a una frase que decía: “Es frecuente que las sonrisas "voluntarias" en las fotografías familiares sean una colección de muecas sin gracia”, rompí a llorar porque ya no me quedaba duda. Lloré mucho porque era mucha la incertidumbre de qué iba a pasar con su vida. Varias preguntas me pasaban por la mente, cómo va a ser su vida? Podrá estudiar una carrera? Se podrá casar o tener pareja? Podrá valerse por sí sola? Qué debo hacer ahora?... 

En medio de ese dolor no puedo negar que también existió un gran alivio, efectivamente, el problema no era la comida, o la ropa,  el ruido, o la luz, el olor, el calor… el “problema” estaba en su mente y no era malcriadez ni lo hacía por molestar o por llevar la contraria, y entonces me sentí culpable y con mucho dolor por todas las veces que la grité, que la obligué a comer algo que no quería, a ponerse algo que no le gustaba, cuando la apuraba porque era muy lenta. En mi desespero por tratar de que fuera “normal” la presioné muchas veces y vi como una película cada uno de esos momentos y se me destrozaba el corazón, quería pedirle perdón, mil veces perdón, me sentía la peor de las madres por no haberla sabido comprender. Desde ese momento cambió radicalmente nuestra manera de tratarla, y enseguida comenzamos a ver cambios positivos, hasta su manera de mirarme cambió, no pude dejar de notarlo, era una mirada como de incredulidad, como preguntándose: por qué me están tratando diferente? Pero a la vez se la veía más relajada y feliz, y cómo no! Cesaron los gritos, los regaños y los maltratos de todo tipo. Comencé a leer mucho sobre el tema pero lo que más nos ha ayudado ha sido el amor y la comprensión.

Ese bendito día el Señor me hizo ver que cambiando nosotros era como ella cambiaría.

A casi tres años de su diagnóstico, (noviembre de 2012)  hoy en día no todo es perfecto, todavía luchamos para que coma pero aceptamos que no coma lo que no quiera, tengo que negociar mucho con ella para que se ponga ropa nueva o para que la varíe un poco más, todavía es y será siempre muy sensible a los olores y corre espantada de cualquier lugar donde haya un olor desagradable, no tolera la frustración, tiene alexitimia (no sé en cual grado), tiene movimientos estereotipados o repetitivos e intereses restringidos. A los vendedores, sobre todo de zapatos, debemos decirles que por favor nos tengan paciencia y a ella tenérsela nosotros y tratarla con mucho tacto y cariño para que no se estrese, para que no se bloquee. Casi nada en el mundo la hace darse prisa, prácticamente solo interactúa con sus amigas que afortunadamente tiene unas cuantas y todas la quieren mucho; es excelente académicamente y ya no tengo miedo de su futuro, por experiencia propia sé que logrará todo lo que ella se proponga, aunque sé que tiene más afectaciones que yo pero también tiene la gran ventaja de un diagnóstico maravillosamente temprano que nos ha permitido tratarla de una mejor manera, todavía nos falta aprender mucho, pero lo que no sabemos creo que lo vamos supliendo con amor.  

Ella es única y es un regalo de Dios, su sonrisa, para mí, es lo más hermoso junto con la de su hermano, ellos a veces se pelean, en realidad todos los días, él la molesta y ella solo llora o grita y corre a buscarnos a su padre o a mi, pero también se aman y son cómplices y amigos, estoy segura que él será una gran ayuda para ella.



Twitter: @maryanmor